Investigación pública, ciencia aplicada y compromiso social se combinan en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) para avanzar en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer.
La Universidad Nacional de Quilmes se consolida como un actor clave en la lucha contra el cáncer en la Argentina. A través de proyectos de investigación de alto impacto, equipos interdisciplinarios y una fuerte articulación con el sistema de salud, la casa de altos estudios impulsa desarrollos científicos orientados a mejorar la calidad de vida de los pacientes y a fortalecer la soberanía científica del país.
Desde sus laboratorios, investigadores e investigadoras trabajan en líneas que abarcan desde la biología molecular del cáncer y la búsqueda de nuevos biomarcadores, hasta el desarrollo de terapias innovadoras y estrategias de diagnóstico temprano. Estos avances no solo amplían el conocimiento sobre la enfermedad, sino que también apuntan a soluciones concretas, accesibles y adaptadas a las necesidades locales.
Uno de los pilares del enfoque de la UNQ es la ciencia aplicada con sentido social. “La investigación en cáncer no puede quedar encerrada en el laboratorio: tiene que traducirse en herramientas reales para el sistema de salud”, destacan desde los equipos académicos. En ese sentido, la universidad mantiene vínculos con hospitales, institutos públicos y organismos de ciencia y tecnología, favoreciendo la transferencia de conocimiento y la formación de recursos humanos altamente especializados.
La UNQ también cumple un rol fundamental en la formación de profesionales. A través de carreras de grado y posgrado, becas y programas de iniciación científica, la universidad prepara a nuevas generaciones de científicas y científicos comprometidos con la investigación oncológica. Este trabajo sostenido contribuye a fortalecer un ecosistema científico público capaz de enfrentar uno de los mayores desafíos sanitarios del siglo XXI.
En un contexto donde el acceso equitativo a la salud es una prioridad, la experiencia de la Universidad Nacional de Quilmes demuestra que la inversión en ciencia y educación pública es una herramienta estratégica para combatir el cáncer. Con conocimiento, innovación y compromiso social, la UNQ se posiciona al frente de una lucha que trasciende los laboratorios y se proyecta hacia toda la comunidad.
