El Museo del Transporte de Quilmes Oeste se transformó durante el fin de semana en un vibrante punto de encuentro cultural con la realización del Mercado Sengoku y la Celebración del Año Nuevo Lunar, una propuesta que convocó a cientos de visitantes y superó ampliamente las expectativas de organización y público.
Desde las primeras horas de la jornada, familias, jóvenes y aficionados a la cultura asiática recorrieron el predio atraídos por una oferta diversa que combinó gastronomía típica, artesanías, espectáculos en vivo y actividades interactivas.
El evento logró fusionar tradiciones milenarias con expresiones contemporáneas, generando un clima festivo y de intercambio cultural que se sostuvo a lo largo de todo el día.
Uno de los grandes atractivos fue el Mercado Sengoku, donde emprendedores y artesanos presentaron productos inspirados en la cultura oriental: desde objetos decorativos y vestimenta tradicional hasta ilustraciones, cómics y artículos de diseño. La propuesta permitió visibilizar el trabajo de artistas independientes y pequeños productores, quienes destacaron la excelente respuesta del público y el interés genuino por conocer el significado y la historia detrás de cada pieza.
La Celebración del Año Nuevo Lunar aportó el marco simbólico y festivo al encuentro. Danzas tradicionales, exhibiciones culturales y demostraciones artísticas ofrecieron a los asistentes una experiencia inmersiva, acercando costumbres y rituales que forman parte de una de las festividades más importantes del calendario oriental. La gastronomía, con platos típicos y sabores característicos, fue otro de los puntos más celebrados por los visitantes.
Autoridades y organizadores destacaron el valor del evento como espacio de integración y diversidad cultural, subrayando la importancia que espacios públicos se abran a propuestas que promuevan el diálogo entre culturas y el acceso gratuito a experiencias artísticas de calidad.
El éxito del Mercado Sengoku y la Celebración del Año Nuevo Lunar en el Museo del Transporte de Quilmes dejó en claro el creciente interés del público por este tipo de iniciativas y reafirmó el rol del museo como un escenario vivo, capaz de albergar eventos que conectan historia, tradición y presente. Sin dudas, una jornada que quedará en la memoria de quienes participaron y que sienta las bases para futuras ediciones.
