La diputada de la provincia de Buenos Aires, Mayra Mendoza, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, protagonizaron ayer un intercambio de mensajes en la red social X (ex Twitter) a raíz de las tasas municipales en los distritos del conurbano bonaerense.
El cruce se dio luego que el funcionario nacional cuestionara públicamente el nivel de tasas que aplican algunos municipios, en el marco del planteo del Gobierno nacional de avanzar en una reducción general de impuestos. “Además de consultar las tasas que te cobra tu municipio, ahora vas a poder reportarlas”.
Desde su cuenta oficial, Adorni sostuvo que “los municipios tienen que acompañar el esfuerzo que está haciendo la Nación para bajar la presión fiscal” y planteó que “no se puede seguir asfixiando a comerciantes y vecinos con tasas excesivas”.
La respuesta desde Quilmes
La exjefa comunal de Quilmes no tardó en responder. En una serie de publicaciones, Mendoza defendió la estructura tributaria local y remarcó que las tasas municipales “no son un capricho”, sino que financian servicios esenciales que impactan de manera directa en la vida cotidiana de los vecinos.
“Las tasas municipales sostienen la recolección de residuos, el alumbrado público, el mantenimiento de calles, la seguridad y la salud primaria. Sin esos recursos, los municipios quedan desfinanciados”, señaló Mayra.
Además, apuntó contra la administración nacional al sostener que “mientras se recortan transferencias y fondos, se pretende que los municipios hagan más con menos”. En ese sentido, remarcó que “la autonomía municipal está garantizada por ley y las tasas son la herramienta legítima para sostener los servicios que el Estado local debe brindar”.
“Ustedes abandonan todas las obligaciones que tienen con el pueblo en seguridad, en obras públicas, etc. y los gobiernos municipales dan respuesta a las necesidades de la gente ante esta ausencia y abandono de Nación. Cerraron los dispositivos locales de prevención de adicciones, los de salud mental, no hay vacunas, ¿A dónde quieren llegar?”, dijo Mayra.
El eje del conflicto
El intercambio dejó en evidencia dos miradas contrapuestas sobre el rol del Estado. Desde Nación insistieron en que la reducción de impuestos debe ser “integral” y alcanzar a todos los niveles de gobierno.
Mendoza, por su parte, planteó que el debate no puede reducirse a consignas. “Hablar de bajar tasas sin explicar cómo se financian los servicios es una irresponsabilidad”, expresó. Y agregó: “En Quilmes no vamos a desfinanciar áreas sensibles ni abandonar obras y políticas públicas que mejoran la calidad de vida”.
Impacto en los municipios
El cruce se inscribe en un contexto de tensión creciente entre el Gobierno nacional y distintas administraciones provinciales y municipales por la distribución de recursos y el esquema impositivo. Varios intendentes del conurbano han manifestado preocupación por la caída de ingresos y el impacto de los recortes en programas nacionales.
Desde el Ejecutivo quilmeño sostienen que el municipio viene realizando esfuerzos para optimizar recursos y mantener el equilibrio fiscal sin resignar servicios. “La discusión no es ideológica, es concreta: si se bajan tasas sin compensación, se resiente el alumbrado, la limpieza y la seguridad. Y eso lo pagan los vecinos”, señalaron fuentes cercanas a la intendenta.
Autonomía y responsabilidades
En el tramo final del intercambio, Mendoza subrayó que los municipios son el primer mostrador del Estado. “Somos quienes damos respuesta inmediata cuando hay un problema en un barrio. Para eso necesitamos herramientas y recursos”, afirmó.
El debate, que tuvo amplia repercusión en redes sociales, vuelve a poner en el centro la discusión sobre la autonomía municipal y el financiamiento de los servicios básicos. Mientras desde la Nación se impulsa una agenda de reducción impositiva, desde Quilmes sostienen que cualquier modificación debe contemplar cómo se sostendrán las responsabilidades que recaen, en gran medida, sobre los gobiernos locales.
El cruce en X dejó en claro que la discusión por las tasas municipales no es solo técnica, sino profundamente política, y que seguirá ocupando un lugar central en la agenda pública.
