En el corazón de Bernal podemos encontrar un local gastronómico que promete convertirse en un nuevo punto de encuentro para los amantes del buen pan y la cocina italiana: Feta, la primera focaccería de la zona.

Inspirada en la tradición culinaria de Liguria —cuna de la famosa focaccia—, Feta llega con una propuesta simple pero muy cuidada: focaccias artesanales, ingredientes frescos y combinaciones que mezclan lo clásico con lo moderno.

La focaccia, ese pan alto y esponjoso con base de aceite de oliva, es el corazón del menú. En Feta se elabora diariamente con fermentación lenta, lo que le da una textura liviana por dentro y crocante por fuera. A partir de esa base, el local ofrece distintas variantes.

El concepto de focaccería —muy popular en ciudades italianas como Génova— no es tan común en el conurbano bonaerense, por lo que Feta apuesta a abrir camino en una escena gastronómica que viene creciendo mucho en los últimos años.

Además de focaccias, el local también ofrece exquisitos tragos, lo que lo convierte en un lugar ideal tanto para un almuerzo rápido como para una merienda diferente.

Feta busca instalarse como una parada obligada para los vecinos de Bernal y de todo el partido de Quilmes que quieran probar algo distinto. Hablamos con Micaela y Lautaro, dueños del emprendimiento, quienes nos compartieron algunas sensaciones sobre Feta.

– ¿Cómo surgió abrir una focaccería?

– Vimos que la focaccia era un producto que venía en auge, empezamos a investigar, a probar recetas y a meternos cada vez más en el mundo de la focaccia. Cuando empezamos a lograr el producto que queríamos, fue algo que realmente nos voló la cabeza y ahí decidimos apostar a abrir la focaccería.

– ¿Cuál es la especialidad de la casa?

– La que más sale sin dudas es la Dúo: tiene jamón crudo, queso, tomates confitados, rúcula y pesto. Es la favorita de la gente y la más pedida desde que abrimos.

– ¿Cómo dieron con el nombre del negocio?

– El nombre se le ocurrió a Lau. Un día me dijo “FETA” y automáticamente me encantó. Nos pareció simple, fácil de recordar y muy relacionado con nuestro producto.

– ¿Cómo es emprender en estos tiempos?

– Es súper desafiante. Hay estrés todos los días y muchas decisiones que tomar. A veces sentimos que es como tirarse a una pileta vacía, pero al mismo tiempo es muy emocionante y gratificante cuando alguien prueba la focaccia y te dice “está buenísima”. Ese momento es el motor que nos impulsa a seguir. 

– ¿Cuál es el mensaje para los vecinos de Quilmes?

– A quienes todavía no nos conocen, los invitamos a animarse a probar este producto que no es tan común. Y a quienes ya vinieron, queremos contarles que hicimos muchos cambios y mejoras en base a errores de los primeros días. Estamos trabajando para seguir creciendo y ofreciendo un mejor producto cada día.

Si la focaccia es uno de los grandes símbolos de la cocina italiana, ahora también tiene su casa en Bernal y se llama Feta.