Julio comienza con una nueva ola de aumentos que volverá a sentirse en la economía de los hogares argentinos. Desde este 1° de julio entran en vigencia incrementos en combustibles, tarifas de servicios públicos, medicina prepaga, alquileres y otros rubros, mientras que durante el mes también se actualizarán el transporte público, los peajes y las cuotas de colegios privados.
Entre las principales subas, los combustibles aumentan por la actualización parcial del Impuesto a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, una medida oficializada por el Gobierno nacional.
A su vez, las distribuidoras de energía eléctrica aplicarán un ajuste promedio del 1,5% en las facturas, mientras que el servicio de gas tendrá un incremento cercano al 2,8%. En tanto, las tarifas de agua de AySA subirán un 3% para los usuarios del AMBA.
Las empresas de medicina prepaga también aplicarán nuevos aumentos en sus cuotas, al tiempo que los alquileres seguirán ajustándose según el índice correspondiente a cada contrato. Para quienes aún mantienen contratos bajo la antigua Ley de Alquileres, la actualización anual será del 34,04%.
En materia de transporte, el boleto de colectivos de jurisdicción nacional tendrá una actualización desde el 15 de julio. Además, en la Ciudad de Buenos Aires aumentarán el subte, los peajes y las cuotas de los colegios privados con aporte estatal, cuyos incrementos estarán vinculados a las últimas paritarias docentes.
Con este escenario, el segundo semestre del año arranca con nuevos ajustes en servicios esenciales y gastos cotidianos. Si bien muchos de estos incrementos responden a mecanismos de actualización automática por inflación o a decisiones regulatorias, el impacto volverá a sentirse de lleno en el presupuesto de las familias argentinas.
