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El director médico de la Clínica Belgrano, el doctor Ezequiel López, difundió una extensa y conmovedora carta abierta titulada “No quiero ser Favaloro”, en la que advierte sobre la crítica situación económica que atraviesan los prestadores de salud y compara el escenario actual con el que vivió el doctor René Favaloro antes de su muerte. 

En el texto, asegura que la falta de actualización de los aranceles, los atrasos en los pagos y la burocracia ponen en riesgo la continuidad de clínicas y sanatorios de todo el país.

“No quiero ser Favaloro. Quitarse la vida para que una institución sobreviva no puede, bajo ninguna circunstancia, ser el camino”, expresa López en uno de los pasajes más impactantes del documento. 

También sostiene: “Hoy me encuentro ante el mismo laberinto que acorraló al Dr. Favaloro en sus últimos días. No quiero entrar en él”, al describir el desgaste emocional y financiero que, según afirma, sufren quienes sostienen instituciones médicas.

A lo largo de la carta, el médico señala que detrás de cada prestación médica existen salarios, insumos, infraestructura y miles de pacientes que dependen del funcionamiento del sistema. “La vocación médica y el compromiso con la comunidad tienen un límite: la viabilidad de seguir existiendo. No se puede financiar la salud a costa del vaciamiento económico, financiero, anímico y emocional de quienes brindamos el servicio”, remarca.

En otro tramo, cuestiona duramente la burocracia estatal y reclama una respuesta urgente. “No quiero privilegios; solo pido las condiciones mínimas y justas para seguir trabajando, para seguir curando y para no desaparecer”, afirma. 

Además, concluye con un llamado de atención: “El destino de un prestador de salud que dedica su vida a cuidar a sus pacientes no puede ser la quiebra, el cierre o el suicidio”, al tiempo que pide que la experiencia de Favaloro sirva como una enseñanza para evitar que una tragedia semejante vuelva a repetirse.