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En los últimos tiempos, la expresión “farmear aura” comenzó a ganar protagonismo entre los jóvenes para describir una actitud, acción o momento que permite ganar reconocimiento y presencia frente a los demás.

Según el relato que circula entre quienes conocen la escena local, Fichy Piriz, vecino de Quilmes Oeste, habría sido uno de los primeros en llevar esta idea a la práctica, convirtiéndose para algunos en un verdadero pionero del fenómeno.

La expresión, utilizada principalmente en redes sociales y conversaciones informales, mezcla humor, popularidad y la idea de acumular “aura” a través de determinadas acciones. 

Con el tiempo, el concepto trascendió los grupos de amigos y pasó a formar parte del vocabulario cotidiano de muchos jóvenes.

En Quilmes, la figura de Fichy Piriz quedó asociada a esta particular forma de entender el “aura”. 

Los seguidores sostienen que su aparición fue clave para popularizar el concepto en el ámbito local.

Así, entre memes, anécdotas y publicaciones en redes, “farmear aura” se convirtió en una expresión más de la cultura juvenil, mientras Quilmes reclama para sí una curiosa parte de su historia.

¿Quién es David “Fichy” Piriz?

David Juan Carlos Piriz, conocido popularmente como “Fichy” o “El Fichi”, fue un joven quilmeño que conquistó a vecinos y visitantes con sus particulares bailes en la Peatonal Rivadavia. Su presencia se volvió parte del paisaje cotidiano del centro de Quilmes y, con el tiempo, su historia trascendió las calles de la ciudad.

Durante años, quienes recorrían la Peatonal Rivadavia podían encontrarse con Fichy bailando y cantando. Su particular manera de moverse, su energía y su vínculo con los transeúntes hicieron que se transformara en un personaje querido y reconocible de Quilmes.

Su popularidad llegó incluso más allá del distrito. En 2017, durante las elecciones PASO, algunos videos de Fichy bailando mientras esperaba para votar se hicieron virales y permitieron que su figura fuera conocida en distintos lugares del país.

Fichy tenía 25 años cuando murió, en septiembre de 2021, luego de ser atropellado durante la madrugada en Camino General Belgrano, en la zona de San Francisco Solano. El episodio generó una profunda conmoción entre los vecinos que lo conocían y que durante años habían compartido con él momentos en la Peatonal.

La historia de Fichy no terminó con su muerte. Su figura continuó presente en la memoria de los quilmeños y, años después, se realizó una escultura en su homenaje. La obra fue creada por el artista quilmeño Folko, utilizando metal y desechos industriales para representar al recordado bailarín. La escultura fue descubierta junto a familiares de Fichy en la Peatonal Rivadavia.

Así, aquel joven que convirtió una esquina de Quilmes en un escenario improvisado quedó ligado para siempre a la identidad de la ciudad. Para muchos vecinos, Fichy fue mucho más que un bailarín callejero: fue uno de esos personajes que, con su presencia cotidiana, terminan formando parte de la historia afectiva de un lugar.