Camila Cecconato participó de un encuentro internacional que reunió a representantes de más de 21 países. Su presencia llevó el nombre de Quilmes a un escenario donde la tradición, la destreza y la pasión por los caballos fueron protagonistas.
El nombre de Quilmes llegó hasta Lima, Perú, de la mano de Camila Aimé Cecconato, quien representó a la Argentina en el Mundial del Caballo Peruano, un encuentro internacional que reunió a delegaciones de más de 21 países y celebró la cultura ecuestre, la elegancia y el vínculo entre las personas y los caballos.
La participación de la quilmeña significó una experiencia destacada, tanto por la dimensión internacional del evento como por la posibilidad de compartir las tradiciones ecuestres argentinas ante representantes de distintas partes del mundo.

El encuentro, homologado y avalado por la Organización Mundial de Turismo Ecuestre, incluyó concursos de escuadras de amazonas y el VI Campeonato Internacional de Eficiencia, dos propuestas que tuvieron como eje la destreza, la coordinación y el conocimiento del mundo ecuestre.
En ese marco, Camila fue especialmente invitada a integrar la escuadra Montando del Lado Bueno, junto a la delegación argentina y otras cinco compañeras. Su participación formó parte de una experiencia que trascendió lo estrictamente deportivo y puso en valor la tradición, el trabajo en equipo y la pasión por los caballos.
Quilmes, presente en un escenario internacional
La presencia de Camila Aimé Cecconato en Perú representa un motivo de orgullo para Quilmes, que tuvo a una de sus representantes en un encuentro de alcance internacional. Su participación permitió que el nombre de la ciudad estuviera presente en una celebración que reunió a exponentes de distintas culturas y tradiciones ecuestres.
Detrás de este tipo de experiencias hay dedicación, compromiso y un profundo amor por los caballos, una pasión que encuentra en estos encuentros la oportunidad de crecer, intercambiar conocimientos y construir vínculos más allá de las fronteras.
Desde Quilmes hasta Lima, Camila llevó consigo la representación argentina y el orgullo de su ciudad, sumándose a una experiencia internacional en la que la tradición ecuestre se convirtió en un punto de encuentro entre países.
Una quilmeña, una pasión y una experiencia internacional que hizo presente a la ciudad en el mundo ecuestre.
