Lucas Fierro, perfumista radicado en Bernal, logró un hecho histórico para la perfumería argentina: ganó el primer premio en el certamen internacional Global Alchemy Awards, celebrado en Francia, con su creación “L’essence de la vie”. Se trata del reconocimiento más relevante en el ámbito de la perfumería independiente a nivel global.

El jurado internacional destacó la complejidad y armonía de la fragancia ganadora, que se compone de notas frescas al inicio, un corazón floral y un fondo cálido y persistente. Pero más allá del aspecto técnico, lo que llamó la atención fue el enfoque ético y sostenible del trabajo de Fierro.

Fierro trabaja desde hace años en Quilmes, en el laboratorio de Bianchi Esencias, donde se especializa en el diseño de fragancias con materias primas alternativas y procesos responsables. En esta edición del certamen, fue también distinguido por su investigación para desarrollar una molécula sintética que reemplaza al oud, una madera altamente valorada pero cuya obtención implica riesgos para la biodiversidad de regiones de Asia y África.

“No trabajo solo para que un perfume huela bien, sino para que lo que hacemos tenga sentido, desde lo ambiental hasta lo humano”, expresó Fierro en declaraciones a medios locales.

Oriundo de Colonia Barón, La Pampa, Fierro vive y trabaja en Bernal desde hace más de una década. Según explicó, fue en el conurbano bonaerense donde encontró el espacio y la comunidad que impulsaron su carrera. “Desde este rincón del sur del Gran Buenos Aires se puede innovar, crear y competir a nivel internacional”, afirmó.

La noticia fue celebrada por diferentes medios locales de Quilmes, que reconocieron en este logro un motivo de orgullo para la ciudad. El premio no solo visibiliza el talento individual de Fierro, sino también el potencial de un sector creativo que crece desde los márgenes, muchas veces lejos del radar de los grandes centros culturales y económicos.

Este reconocimiento marca un antes y un después para la perfumería independiente en América Latina, y pone el nombre de Quilmes en el mapa mundial de una industria que hasta ahora tenía a Europa como único protagonista.