Tras más de cinco décadas de historia en el corazón de Quilmes, el Sport Pizza Café bajó definitivamente sus persianas, dejando un vacío difícil de llenar en la vida social y cultural de la ciudad.

Ubicado en una esquina emblemática de avenida Hipólito Yrigoyen y peatonal Rivadavia, el local se había convertido en un punto de encuentro obligado para familias, grupos de amigos y estudiantes. 

Con su ambiente cálido, sus televisores siempre encendidos con los principales partidos y una carta que combinaba pizzas clásicas con propuestas de cafetería, el Sport logró consolidarse como mucho más que un comercio gastronómico: fue un lugar de pertenencia.

Los motivos del cierre responden, según allegados, a la difícil situación económica que atraviesan muchos locales gastronómicos en la región. La suba de costos, el impacto de los servicios y la baja en el consumo hicieron insostenible su continuidad.

El cierre del Sport Pizza Café se suma a la lista de bares y restaurantes tradicionales que en los últimos tiempos tuvieron que decir adiós en Quilmes, marcando un cambio en la fisonomía gastronómica y cultural de la ciudad.