En un nuevo golpe al empleo industrial en la región, la empresa Sealed Air Argentina, ubicada en Quilmes Oeste, despidió a 89 trabajadores en los últimos días. La medida fue comunicada sorpresivamente al personal, generando preocupación y malestar entre los empleados y los sindicatos del sector.

Según trascendió, la compañía —dedicada a la fabricación de materiales de embalaje y envases plásticos— argumentó una reestructuración interna por “baja en la demanda” y “ajustes productivos”, aunque los gremios denuncian que se trata de un vaciamiento progresivo que podría derivar en un cierre total de la planta.

Trabajadores despedidos y delegados del gremio se concentraron el último viernes en la puerta de la fábrica para reclamar la reincorporación del personal y la intervención del Ministerio de Trabajo. “Es una empresa multinacional que tiene ganancias en dólares. No hay ninguna razón válida para dejar a casi 90 familias en la calle”, expresó uno de los delegados.

La planta de Sealed Air en Quilmes emplea a más de 200 personas y era una de las principales productoras de materiales de embalaje del país. Con estos despidos, su operación quedaría reducida.