Cattorini Hermanos S.A., una de las empresas más tradicionales del sector vidriero argentino, atraviesa un fuerte conflicto interno tras una serie de despidos que afectaron a operarios con años de antigüedad. La medida, que tomó por sorpresa a los trabajadores, generó tensiones con el sindicato y expuso diferencias dentro de la conducción familiar de la firma.
Fuentes gremiales confirmaron que al menos una decena de empleados fueron cesanteados en los últimos días, en el marco de un “ajuste estructural” que la empresa atribuye a la caída en la demanda y el aumento de los costos operativos. Sin embargo, los trabajadores sostienen que la decisión no fue consensuada y denuncian maltratos y persecución sindical.
El conflicto también habría desatado fricciones entre los propios hermanos Cattorini, herederos del histórico emprendimiento fundado hace más de 70 años. Según trascendió, una parte de la familia apuesta a modernizar la planta y reducir personal, mientras que otros defienden una visión más conservadora y protectora del empleo.
Desde el gremio del vidrio, advirtieron que podrían profundizar las medidas de fuerza si no se revierte la situación. “No vamos a permitir que se despida a trabajadores de manera arbitraria”, señalaron.
Por su parte, la empresa aún no emitió un comunicado oficial, aunque voceros internos insistieron en que se trata de una reestructuración necesaria para sostener la competitividad en un contexto económico adverso.
Mientras tanto, el conflicto sigue escalando y Cattorini Hermanos enfrenta uno de los momentos más delicados de su historia reciente, en medio de tensiones laborales y familiares que ponen en riesgo la estabilidad de la compañía.
