La histórica pizzería Lo de Luis, uno de los comercios más queridos y reconocidos de Quilmes, cerró sus puertas de manera definitiva, dejando un profundo sentimiento de nostalgia entre los vecinos y las vecinas que la frecuentaron durante décadas.
El local, ubicado en Alem 151 esquina Moreno, era considerado un verdadero clásico de la gastronomía local, famoso por su muzzarella generosa, su atención familiar y su ambiente tradicional.

Fundada hace 5 décadas, Lo de Luis se convirtió con el tiempo en un punto de encuentro para familias, grupos de amigos y trabajadores de la zona, que la eligieron tanto para un almuerzo rápido como para las largas noches de pizza al corte. Su propuesta simple pero auténtica y la figura siempre presente de sus dueños la transformaron en una parte inseparable de la rutina quilmeña.
Según trascendió, el cierre responde a una combinación de factores económicos, entre ellos el aumento de costos, la caída del consumo y las dificultades para sostener un comercio gastronómico histórico en un contexto cada vez más exigente. Pese a los esfuerzos por mantener el local activo, finalmente se decidió bajar la persiana.
La noticia generó una fuerte repercusión en Quilmes. Durante los últimos días, vecinos, vecinas y clientes de toda la vida se acercaron para despedirse del lugar y recordar anécdotas que marcaron su vínculo con la pizzería. En redes sociales, se multiplicaron los mensajes de tristeza, con usuarios compartiendo fotos, historias y agradecimientos a la familia que mantuvo el negocio vivo durante tantos años.
Con el cierre de Lo de Luis, Quilmes pierde no solo una pizzería, sino un fragmento de su identidad barrial. Para muchos, se trata del final de una etapa y de la desaparición de un espacio que formó parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
