La provincia de Buenos Aires se convirtió en la tercera jurisdicción del país en prohibir el uso de dispositivos digitales dentro del aula en las escuelas primarias.
La medida, que había sido impulsada en el Senado por los legisladores Emmanuel Santalla y Lorena Mandagarán, fue aprobada en la Cámara de Diputados bonaerense y obtuvo sanción definitiva en la última sesión.
El proyecto establece que los estudiantes no podrán utilizar teléfonos celulares, tablets ni otros dispositivos electrónicos personales durante el horario de clases. La prohibición no alcanzará a los materiales tecnológicos dispuestos por la escuela para fines pedagógicos.
Según los fundamentos de la iniciativa, la norma busca “reducir las distracciones, fortalecer la atención de los alumnos y recuperar la centralidad de los procesos de aprendizaje dentro del aula”. Asimismo, se apoya en estudios pedagógicos y sanitarios que advierten sobre el impacto del uso excesivo de pantallas en la infancia.
Santalla, uno de los autores del proyecto, celebró la aprobación y sostuvo que se trata de “una medida concreta para mejorar la calidad educativa y garantizar un entorno escolar más saludable”. Por su parte, Mandagarán subrayó que la ley “no pretende demonizar la tecnología, sino ordenar su uso en el ámbito escolar”.
Con esta decisión, Buenos Aires se suma a otras dos provincias que ya habían adoptado regulaciones similares. La normativa comenzará a regir a partir del próximo ciclo lectivo y contempla que cada establecimiento defina protocolos para el resguardo de los dispositivos durante el horario escolar.
