La Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó este jueves el proyecto de reforma laboral promovido por el gobierno de Javier Milei, en una sesión marcada por intensos debates, posiciones enfrentadas y manifestaciones en las inmediaciones del Congreso de la Nación.

En una votación que expuso tensiones internas dentro del peronismo, el proyecto de reforma laboral obtuvo la aprobación legislativa con el respaldo de gobernadores identificados con el Partido Justicialista, varios de los cuales en los últimos meses habían cuestionado el liderazgo de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y su conducción política.

La iniciativa, debatida en el ámbito del Congreso de la Nación Argentina, contó con el acompañamiento de legisladores alineados con mandatarios provinciales peronistas, quienes priorizaron —según expresaron— la necesidad de actualizar el marco laboral para fomentar la creación de empleo y mejorar la competitividad.

Varios de esos gobernadores habían integrado listas electorales bajo el sello del peronismo y, al mismo tiempo, habían manifestado públicamente diferencias con el liderazgo de Cristina Kirchner, planteando la necesidad de una renovación en la conducción del espacio.

La votación representa un paso clave dentro del programa de reformas económicas que impulsa el Ejecutivo.

Principales puntos de la reforma

El proyecto aprobado introduce cambios significativos en el régimen laboral, entre ellos: Modificaciones en el sistema de indemnizaciones, nuevas modalidades de contratación laboral, cambios en el período de prueba, reducción de sanciones para empleadores en determinados casos, entre otros.

Desde el oficialismo sostienen que la reforma busca “modernizar el mercado laboral”, promover la creación de empleo registrado y reducir la informalidad, que afecta a un amplio sector de trabajadores en la Argentina.

Funcionarios del Gobierno celebraron la aprobación y afirmaron que se trata de un avance necesario para impulsar la actividad económica. En cambio, legisladores opositores y representantes sindicales cuestionaron la medida, señalando que podría debilitar la protección de los trabajadores.

En la próxima etapa, el proyecto irá al Senado de la Nación y continuará su trámite legislativo según el procedimiento correspondiente, mientras distintos sectores anticipan que el debate sobre el impacto de la reforma continuará tanto en el ámbito político como sindical.