Screenshot_20260406_200715_Facebook.jpg

A pocos días de su próxima presentación, Sergio “Maravilla” Martínez intensifica su preparación y eligió hacerlo en un lugar cargado de historia personal: el Club Social y Deportivo Quilmes Oeste, donde dio sus primeros pasos y comenzó a forjar su camino en el boxeo. 

El ex campeón mundial se alista para pelear el próximo 11 de abril en el Live Arena de Tortuguitas, en el marco de la velada “Noche de Leyendas III”, que reunirá a distintas figuras de los deportes de combate. Su rival será Nicolás “El Picante” Ryske, con experiencia en kickboxing, muay thai y artes marciales mixtas. El combate se disputará bajo reglamento de boxeo, en un formato de 6 rounds de 2 minutos.

Pero más allá de lo estrictamente deportivo, su elección tiene un significado profundo: Martínez decidió volver al lugar donde todo empezó. En tiempos donde muchos atletas se preparan en centros de alto rendimiento o en el exterior, “Maravilla” apuesta por reconectar con sus raíces, con ese entorno que lo vio crecer, aprender y dar sus primeros pasos dentro del ring.

Este regreso no solo representa una decisión logística en su preparación, sino también un mensaje claro sobre la importancia de los espacios de formación, de los clubes de barrio y del valor de la identidad en el deporte. Volver al origen, en este contexto, es también una forma de reafirmar su historia.

En ese marco, se generó una imagen cargada de simbolismo: en la foto se lo ve junto a Alejandro Mittica (presidente del club) y Carlos Paniagua (entrenador de la escuela de boxeo), con quienes comparte una relación de más de 25 años. Un vínculo que trasciende el tiempo y que vuelve a encontrarlos en el mismo escenario donde comenzaron a construir su recorrido dentro del deporte.

La presencia de Martínez también pone en valor el trabajo que se viene desarrollando en Quilmes Oeste, donde la disciplina del boxeo continúa creciendo a través de la formación, el compromiso y el desarrollo de nuevos deportistas.

Con una trayectoria internacional consolidada, “Maravilla” sigue vigente arriba del ring, pero esta vez con un condimento especial: volver a entrenar en el lugar donde nació su historia deportiva, demostrando que, incluso en la elite, nunca se pierde el vínculo con el origen.